37.000 euros de inversión para la restauración del arco de San Bernardo de Alcalá de Henares
La Junta de Gobierno Local de Alcalá de Henares ha abordado la propuesta de la Concejalía Delegada de Patrimonio Histórico para la aprobación del Proyecto Básico y de Ejecución de restauración parcial del Arco de San Bernardo, un elemento integrado en el recinto amurallado del Palacio Arzobispal. La intervención contempla trabajos de conservación con un presupuesto de 36.920,89 euros y un plazo de ejecución de tres meses.
El Arco de San Bernardo forma parte del patrimonio histórico de la ciudad y, como elemento integrante del recinto amurallado, cuenta con la protección patrimonial correspondiente como Bien de Interés Cultural (BIC). Esta catalogación supone que cualquier actuación sobre el monumento debe realizarse bajo estrictos criterios de conservación y respeto a sus valores originales.
El proyecto prevé una intervención dirigida a la conservación de este elemento histórico, con actuaciones destinadas a corregir los deterioros producidos por el paso del tiempo y a mejorar el estado de sus materiales constructivos. Entre los trabajos contemplados se encuentran la limpieza general de los paramentos, la retirada de vegetación de la cubierta, el rejuntado de las llagas de fábrica, el retacado y la reparación puntual de piezas de ladrillo deterioradas, así como la restauración de los revocos existentes.
La intervención incluye también la limpieza de los elementos pétreos y la colocación de nuevas albardillas en la cubierta. Asimismo, se aplicarán tratamientos generales de limpieza y biocidas, junto con actuaciones de consolidación e hidrofugación destinadas a la conservación. Estas tareas buscan frenar el deterioro y garantizar la estabilidad de la estructura.
El arco de San Bernardo fue construido por el cardenal Sandoval y Rojas a principios del siglo XVII con motivo de la edificación del monasterio de San Bernardo. Con la fundación de este monasterio se produjo una modificación del urbanismo en la zona norte de la ciudad, cerrándose la puerta de Burgos y la calle de Segovia, que quedaron en el interior del conjunto monástico.